Los hijos heredan la pobreza de sus padres, según Cáritas

https://www.flickr.com/photos/carloscapote/

Manifestación contra la Pobreza. Madrid 2007. https://www.flickr.com/photos/carloscapote/

Los hijos heredan la pobreza de sus padres, según el estudio de la Fundación FOESSA “La transmisión intergeneracional de la pobreza: factores, procesos y propuestas para la intervención” presentado en Madrid por Cáritas Española sobre la pobreza infantil en nuestro país. El informe analiza el fenómeno denominado,  transmisión intergeneracional de la pobreza (TIP), que se refiere a las dificultades que tiene una generación que ha vivido sus primeros años en un hogar en situación de pobreza, para modificar su estatus socioeconómico al alza con relación a la generación anterior.

En España se da una “fuerte asociación entre las condiciones de vida de padres e hijos. No es extraño, por eso, que en los centros de servicios sociales y en los espacios de las entidades y ONG que actúan en el terreno de la acción social se estén atendiendo a los nietos de aquellos que acompañaron hace 30 años”, dijo Raúl Flores, coordinador del estudio. De este modo la igualdad de oportunidades que se predica queda a nivel de aspiración.

Los factores que más influyen en esta trasmisión de la pobreza de padres a hijos son cuatro: el nivel de estudios, la situación laboral, la ocupación y la renta.

Los factores que más influyen en esta trasmisión de la pobreza de padres a hijos son cuatro: el nivel de estudios, la situación laboral, la ocupación y la renta.

La universalidad de la educación en España ha reducido la brecha entre la formación de padres e hijos, sin embargo 8 de cada 10 personas cuyos padres no alcanzaron la primaria no han conseguido completar los estudios secundarios.

De igual modo, la situación laboral y la ocupación de los progenitores -además de estar relacionados con el nivel educativo que da acceso a unas u otras tareas- también están estrechamente ligados a una fuente de ingresos. Ese estatus laboral representa un claro factor de transmisión intergeneracional entre padres e hijos.

Asimismo las dificultades económicas influyen en el nivel de formación alcanzado en un hogar. Cuanto menos problemas financieros hay mayor es la proporción de adultos con niveles educativos altos. Así 4 de cada 10 adultos (41%) que vivieron su adolescencia con problemas económicos muy frecuentes, no consiguieron alcanzar la educación secundaria frente al 8% que nunca tuvo dificultades económicas.

Pero si hay un dato que ha llamado la atención, es que 8 de cada 10 personas que vivieron graves dificultades económicas en su infancia y adolescencia, las están reviviendo como adultos. Esta tendencia a heredar la situación económica se hace más intensa en los momentos de mayor inestabilidad económica. El panorama parece claro y la pobreza presente, generará pobreza futura. Hay que tener en cuenta que en España hay una tasa de pobreza del 16% en los hogares sin menores y del 28% en aquellos con menores a su cargo. Este porcentaje sube al 42% en las familias monoparentales y al 44% en las que tienen tres o más hijos.

La tasa de pobreza en España es del 16% en los hogares sin menores, del 28% con menores, del 42% en familias monoparentales y del 44% en las que tienen tres o más hijos.

En su parte final el estudio ofrece algunas propuestas que eviten la trasmisión de la pobreza y exclusión social. Ahora solo queda aplicarlas:

  1. La inversión en la educación debería de ser una prioridad de los Estados de bienestar para evitar que dependa de la capacidad económica de los padres.
  2. Impulsar la red de servicios sociales comunitarios por la “atención psicoeducativa”: apoyo psicológico y social a las familias, a los menores con deficiencias, y apoyo a las actividades en tiempo libre.
  3. Garantizar un sistema de salud pública universal.
  4. Promover la inversión en políticas sociales y políticas redistributivas para reducir las desigualdades.
  5. Una política de vivienda y urbanismo que evite la reproducción y transmisión de las situaciones de vulnerabilidad y/o exclusión.
  6. Sistema de prestaciones universales destinadas a la familia y a la infancia.
  7. Política pública de inclusión social a través de la activación de los progenitores, que contemple, entre otros temas, un apoyo efectivo para la conciliación de la vida laboral y familiar.
  8. Apoyo directo a las familias en su labor parental.
  9. Coordinada de cada uno de los servicios y prestaciones proporcionadas por los distintos organismos públicos a las familias en aras de la calidad y eficiencia, sin duplicar esfuerzos y acciones.

Fotografía de Carlos Capote en Flickr.com Manifestación contra la Pobreza en Madrid. 2007

Acerca de Caterina Ferrero

Periodista en el mundo de la comunicación, especializada en el Tercer Sector y la información económica. Durante 15 años he trabajado en distintos medios de comunicación como Expansión, Cope, Europa Press, Efe o Diario 16, con distintas responsabilidades. Gestiono, junto a otros, este blog para difundir la información y noticias de interés social y ciudadano que en demasiadas ocasiones no tienen cabida en los medios tradicionales. Lucho por una sociedad más justa, más equitativa y más solidaria en la que todos y todas tengamos cabida, sin discriminaciones. Ver el perfil de Caterina Ferrero Herrero
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