«Es importante que el pueblo participe en los movimientos de Derechos Humanos para que China pueda ser un país democrático»

Conferencia Li Jianhong

Conferencia Li Jianhong. De izquierda a derecha, Cesáreo Martín, presidente de Librexpression; traductora; Li Jianhong; y Elgel Montuenga, coordinador del grupo de Amnistía Internacional en Alicante.

El acoso de las autoridades chinas a Li Jianhong, nacida en 1968, comenzó en 2005 tras escribir unos textos críticos. «Perdí mi empleo dos veces. No podía ver a mis amigos con la regularidad que quería por el acoso de la Policía de Shanghái. Sufrí arrestos domiciliarios. Y en 2008 el Centro Independiente de Escritores Chinos me ofreció la posibilidad de ir a Suecia, invitada por la ciudad de Estocolmo. Estuve un año, que prorrogué seis meses más, y en 2009 cuando iba a retornar a mi país, las autoridades chinas me impidieron entrar a través de Hong Kong». Sin acritud, la escritora, periodista y defensora de los Derechos Humanos, Li Jianhong, contaba el pasado el 18 de diciembre, en una charla en el Club Información de Alicante, su experiencia como periodista y posterior exilio, que le impidió despedirse de su madre hace dos años. «Es una pena muy grande de mi vida no haber podido asistir al funeral de mi madre», dijo.

En su intervención y en reiteradas ocasiones Li Jianhong tuvo palabras para Li Xiaobo, Premio Nobel de la Paz en 2010, condenado a 11 años de prisión y encarcelado desde hace seis por ser el autor de la Carta 08 en la que pedía más respeto para los Derechos Humanos y Libertad de Expresión en China. «Algunos medios lo han comparado con Mandela», dijo Li. Lo cierto es que lleva casi seis años en prisión, le quedan cinco más y «es el único Nobel de la Paz que todavía está encarcelado». Su esposa, Liu Xia, también sufre las consecuencias. «Estamos muy preocupados por ella porque está deprimida y bajo arresto domiciliario. Solo puede ver a su marido una vez al mes, pero no a sus amigos. Por eso pedimos a las organizaciones internacionales que presionen para que obtengan la libertad cuanto antes», afirmó Jianhong. Invitada por Amnistía Internacional, con las charlas en Alicante y Elche, finalizaba un periplo por distintas ciudades de España. Amnistía quiso contar con nosotros para participar en este acto y en la presentación de Li, que asumió Cesáreo Martín, periodista y presidente de Librexpression con este texto. La entrevista que escribimos a continuación procede del debate posterior con el público asistente.

¿Cómo es tu trabajo?, le preguntaron en el debate posterior a su intervención. (Li trabaja en Suecia para el Centro Independiente Chino).

Li Jianhong.- Hay un Comité para ayudar a los escritores que están en prisión. Tengo buenos contactos con amigos que están en China y si sucede algo tengo la noticia enseguida. Actualmente estoy escribiendo cosas pero no puedo publicarlas en una Web en China, sólo en Europa y en Hong Kong.

Después de 2008, y de los Juegos Olímpicos, hemos notado que hay más represión hacia los defensores de los Derechos Humanos

Público.- ¿Qué se puede hacer desde fuera?

L.J.- Desde el Centro se están difundiendo las noticias. Cuando se celebraron los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, el Gobierno chino prometió que iba a dar más libertad en Derechos Humanos. Sin embargo no hace nada. La situación es peor que hace cinco años, cuando salí de mi país. Después de 2008, y de los Juegos Olímpicos, hemos notado que hay más represión hacia los defensores de los Derechos Humanos.

Podemos decir que hay tres fases: Una primera, sobre la Carta 08 y Li Xiaobo, que no pudo ir a Oslo en 2010 a recoger el Premio Nobel de la Paz. Tras hacerse público que le habían concedido el Premio a Lui, sus amigos, familiares y los defensores de los Derechos Humanos están bajo acoso continuo del Gobierno chino. Nadie pudo ir a recoger el Premio. Una segunda fase fue en 2011, cuando se produjo el movimiento de la «Revolución del Jazmín» en Oriente Medio y Norte de África. En China la gente empezó a contar por la web qué había pasado. Surgieron tantas voces que el Gobierno se puso nervioso y en febrero de 2011 empezó a detener a personas vinculadas con este movimiento. Un miembro del Centro Independiente Chino PEN publicó la poesía «Ya es el tiempo» que habla de la necesidad de iniciar un camino democrático. Fue condenado a siete años por esa poesía. Y la tercera fase se corresponde con el movimiento Ciudadanos Nuevos. En Estados Unidos, el New York Times y otros medios han publicado sobre ello, pero aquí no ha llegado. Un inversor importante de China que simpatizaba con el movimiento fue detenido en septiembre. Y entonces nos enteramos que antes de ser encarcelado había sido interrogado 90 veces. Sospechamos que ha sido torturado de forma inhumana. Allí suelen interrogarte de 3 a 5 días seguidos sin descanso. Pegan, torturan y hacen cosas inhumanas. Por eso estamos bastante preocupados por el resto de activistas que están en prisión.

Allí suelen interrogarte de 3 a 5 días seguidos sin descanso. Pegan, torturan y hacen cosas inhumanas. Por eso estamos bastante preocupados por el resto de activistas que están en prisión

Público.- ¿Qué conexiones hay desde el Centro Independiente Chino con organizaciones españolas?

L. J.- Tenemos contacto con el Centro de Escritores Catalanes, pero no con periodistas ni otras organizaciones.

Público.- ¿Qué grado de apoyo hay por parte de la población China a los activistas y defensores de los Derechos Humanos?

L. J.- El pueblo chino está bastante estresado por su supervivencia. Con preguntas como cuándo sea mayor qué hago y el coste de la educación de sus hijos. Hay tantas cosas que eso (el apoyo a los activistas) no es una prioridad. Por ejemplo la Seguridad Social es un campo a mejorar bastante.  Durante 20 o 30 años el crecimiento económico chino ha sido bastante reconocido pero al ser un partido único, el nivel de corrupción es bastante alto. Si quieres que tu negocio vaya bien quizá tengas que comprar (sobornar). Los ricos son más ricos; los que tienen poder, tienen más; y el pueblo cada vez lo pasa peor. Realmente es importante que el pueblo participe en los movimientos de Derechos Humanos para que China pueda ser un país democrático.

Público.- ¿Qué papel puede jugar los gobiernos occidentales en ese camino a la democratización y qué peso juegan las relaciones económicas y comerciales en agilizar o frenar los avances?

L. J.- El crecimiento económico de China es muy fuerte con respecto a Estados Unidos y Europa. Cuando los gobiernos occidentales negocian tienen posturas débiles sobre los Derechos Humanos. Espero que cuando negocien con el Gobierno chino además de pensar en el aspecto económico, piensen en el valor humano, y tengan una postura más fuerte con respecto a los Derechos Humanos y las libertades. Es un factor peligroso para todo el mundo que China tenga poder económico y que no sea un país democrático. Como Alemania antes de la II Guerra Mundial: si no hay derechos no es bueno para nadie.

Espero que cuando los gobiernos occidentales negocien con el Gobierno chino además de pensar en el aspecto económico, piensen en el valor humano, y tengan una postura más fuerte con respecto a los Derechos Humanos y las libertades

Público.- ¿Existe apoyo hacia vosotros por parte de la red china que está en el exterior?

L. J.- Entre los chinos que viven fuera, una pequeña parte se entera de lo que ocurre y quiere ayudar a quienes se encuentran en prisión. Sin embargo, es una lástima que no tengamos apoyo de la mayoría de los chinos que viven fuera de China. Por ejemplo, hay bastantes que viven en España y que se preocupan simplemente por su situación económica – tener una vida mejorar en lo material – y no ayudan ni apoyan mucho.

Público.- ¿Que fórmula consideras mejor para democratizar China: una Revolución del Jazmín como la de los Países Árabes con los peligros que conlleva, o que se ejerza la presión desde el exterior para ir cambiando poco a poco?

L. J.- Pienso que todavía no es el momento para imitar a la Revolución del Jazmín. China todavía no está preparada para esto. Personalmente pienso que es mejor que los movimientos sean a largo plazo. Que suceda algo fuerte tampoco es bueno para el ciudadano chino.

Público.- ¿Los ciudadanos chinos pueden pedir mejorar ambientales en el país dada la polución y contaminación existente?

L. J.- Hace dos años hubo manifestaciones por la contaminación. El Gobierno chino no suele hacer nada en el momento sino que espera un tiempo para ir a buscar a los que participaron en la manifestación. Esto se produce después de la difusión que tuvo en 1989 el movimiento estudiantil de Tian’anmen porque el Gobierno chino está más preocupado por los movimientos de Derechos Humanos y la Libertad de Expresión. Si hay mucha gente en esos actos de movilizaciones el Gobierno no ejerce tanta represión públicamente.

China es el país con más usuarios de Internet del mundo. Y como hay tantos usuarios, al Gobierno chino no le da tiempo a quitar a todas las informaciones que se consideran peligrosas

Público.- ¿Hay medios independientes? ¿Cómo se genera la información en China? ¿Cómo se entera el ciudadano común de la existencia de periodistas o ciudadanos encarcelados? 

L. J.- En China todos los medios de comunicación están bajo el control del Estado. Incluso Internet está bajo control estatal. Todo tiene que pasar por un reglamento antes de salir a la luz. A veces, también los periodistas buscan un momento para publicar en el que no se controle tanto, pero lo más probable es que se busque a los autores posteriormente. Sin embargo gracias a Internet tenemos un poco más de espacio para expresarnos. Actualmente China es el país con más usuarios de Internet del mundo. Y como hay tantos usuarios, al Gobierno chino no le da tiempo a quitar a todas las informaciones que se consideran peligrosas. Por eso tenemos un espacio ahí. Esto es lo que está pasando en China.  

Según el último informe mundial de Reporteros Sin Fronteras, de este mes de diciembre, hay 178 periodistas encarcelados en el mundo, con China, Eritrea, Turquía, Irán y, de nuevo, Siria como principales prisiones. En Pekín hay 30 periodistas en la cárcel sin contar los que están en las llamadas «prisiones negras», cuyo número se desconoce, dentro de la política de control de la información y autocensura que impone el régimen.

Share

Acerca de Caterina Ferrero

Periodista en el mundo de la comunicación, especializada en el Tercer Sector y la información económica. Durante 15 años he trabajado en distintos medios de comunicación como Expansión, Cope, Europa Press, Efe o Diario 16, con distintas responsabilidades. Gestiono, junto a otros, este blog para difundir la información y noticias de interés social y ciudadano que en demasiadas ocasiones no tienen cabida en los medios tradicionales. Lucho por una sociedad más justa, más equitativa y más solidaria en la que todos y todas tengamos cabida, sin discriminaciones. Ver el perfil de Caterina Ferrero Herrero
Esta entrada fue publicada en Derecho a la Información, Derechos Humanos, Entrevistas, Justicia Internacional, Libertad de Expresión, Medios de Comunicación, Mujer, Periodismo, Sin categoría, Transparencia y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 Respuestas a «Es importante que el pueblo participe en los movimientos de Derechos Humanos para que China pueda ser un país democrático»

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. jose antonio gonzález nebreda dijo:

    Claro que es importante. La participación, cuando se hacer visible, contribuye a que las cosas puedan cambiar. La no participación da al poder la visión de que cualquier desmán puede quedar impune, lo que induce al inmovilismo y, por ende, al despotismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*